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Jueves, 27 de junio de 2019

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Publicado en INTERNACIONAL Lunes, 26 de febrero de 2018 10:00

Las cifras de IPC de la Eurozona apuntan niveles medios de 1,2% durante el primer trimestre

Intermoney | El viernes, asistíamos a unas interesantes declaraciones de William Dudley. Este señalaba que la reducción del balance estaba en “piloto automático” y que debería mantenerse hasta lograr un montante por encima de los 2,9 bill. $; mucho más que los 800 mm. $ previos a la crisis y lejos de los máximos de 4,5 bill. $.

 

Además, el presidente de la Fed de Nueva York declaraba tener un posicionamiento más “escéptico” hacia las compras masivas de deuda, argumentando que “deben considerarse como una herramienta viable en nuestro arsenal para usarse cuando (los bajos tipos de interés) son una preocupación política relevante”. Tal discurso se producía en un día en el que el T-Note a diez años recortaba su rentabilidad hasta bajar de 2,87% y el S&P500 escalaba un 1,6%.

 

Tras las palabras de Dudley del viernes, las primeras comparecencias de Jerome Powell ante el Congreso y el Senado estadounidense despertarán más interés. En ambos casos, Powell aprovechará la ocasión para efectuar un discurso continuista respecto al camino marcado por las últimas actas de la Reserva Federal y enfatizar su determinación para endurecer paulatinamente la política monetaria estadounidense, apoyándose en la mejora de la primera economía mundial y en la actitud más positiva hacia la inflación.

 

Así, los discursos de Powell seguirán alimentando el debate respecto a si este año asistiremos a tres o cuatro subidas de tipos de +25 p.b en Estados Unidos, aunque durante la semana el PCE central no acabe de acompañar. La referencia de inflación de la Fed se mantendrá en tasas de 1,5% a. en enero y consolidará niveles frente a las cifras registradas hace cinco meses (1,3% a.). Esta situación convivirá con un empeoramiento del gasto personal, sobre todo, en términos reales, en línea con la decepción de las ventas minoristas en el arranque de 2018, cuando se desvaneció el “viento a favor” del efecto reposición de automóviles tras los huracanes. De hecho, la caída de las compras de automóviles explicó el grueso del descenso de las ventas minoristas.

 

Pese a ello, la tasa trimestral anualizada del gasto personal real continuará mostrando una tendencia al alza, lo cual permitirá efectuar una lectura positiva del consumo privado estadounidense. Dicha lectura también se verá reforzada por otros datos que se darán a conocer en Estados Unidos. De hecho, la segunda estimación del PIB ratificará que el gasto de los hogares contribuyó en +2,58 p.p. al crecimiento del 4tr17 (2,5% trim. a.), el cual se vio afectado por el drenaje de la variación de inventarios (-0,67 p.p.) y la demanda externa (-1,13 p.p.). Por otro lado, los indicadores de confianza del consumidor del Conference Board y la Universidad de Michigan adelantarán un buen desempeño del consumo privado estadounidense en el futuro próximo, pues sendos registros de febrero supondrán una mejora respecto a las cifras de enero. 

 

Sin dejar los indicadores adelantados en Estados Unidos, el ISM manufacturero rozará los 59 puntos en febrero y su componente de nuevos pedidos permanecerá en cotas elevadas y cercanas a los 65 puntos. Además, la composición del ISM permite adelantar un buen dato de órdenes de bienes duraderos en enero, en concreto, en la serie que excluye partidas volátiles (defensa y aeronaves) tras caer un -0,6% m. en diciembre. De esta forma, la interpretación positiva de las referencias macroeconómicas estadounidenses se verá completada con las vinculadas al sector residencial (ventas de viviendas nuevas y pendientes y gasto en construcción), las cuales mostrarán una evolución favorable en el primer mes de 2018. No obstante, en este caso, como también ocurrió con las ventas de viviendas usadas, no podemos descartar que la escasez de oferta origine sorpresas a la baja que no serán reflejo del momento real de la actividad en Estados Unidos.

 

En cuanto a la UEM, el terreno institucional vendrá marcado por la celebración de elecciones en Italia el próximo 4 de marzo. De momento, los últimos sondeos apuntan a una victoria del bloque de centro-derecha que lidera Silvio Berlusconi (35,6% de los votos según Ipsos), aunque tal victoria sería insuficiente para formalizar gobierno. Desgraciadamente, la potencial ingobernabilidad del país no sería ni nueva ni una sorpresa, pues ha sido una constante en las últimas décadas. Una cuestión que no evita que ello constituya otro “quebradero de cabeza” para Bruselas, tal y como señalaba Jean Claude Juncker al alertar del “peor escenario” en caso de “un gobierno no operativo”. De la misma forma, los mercados son conscientes de tal escenario, lo cual explica el avance de la prima de riesgo transalpina hasta +141 p.b. frente a los +120 p.b. de principios de febrero.

 

Además, la actualidad política pasará por Alemania, donde en la parte final de la semana se dará a conocer si las bases del SPD apoyan la Gran Coalición con Angela Merkel. Todo ello, mientras cobran fuerza los rumores que apuntan a la elección de Jens Weidmann como sucesor de Mario Draghi al frente del BCE en 2019.

 

La actividad institucional convivirá con la publicación de numerosos datos en la Eurozona, entre los cuales sobresaldrán los IPCs preliminares de febrero. El avance de la tasa de inflación armonizada de España (hasta 0,9% a.), viéndose de nuevo marcado por los precios de la electricidad, contrastará con las desaceleraciones previstas para Alemania, Italia y el agregado de la UEM. En estos casos, el efecto derivado de la apreciación del euro compensará, en gran parte, el encarecimiento de materias primas como el crudo. No obstante, las cifras de 1,3% a. del IPC de la zona euro en enero y la previsible tasa de 1,2% a. en febrero, apuntan niveles medios de 1,2% durante el 1tr18 que superarán las previsiones del verano del BCE, cuando llegó a apuntarse tasas del 0,9%.

 

Además, la ya mencionada desaceleración de la inflación no debe llevarnos a pensar que los riesgos sobre los precios son a la baja. Recientemente, los PMIs preliminares de febrero señalaban que las empresas de la Eurozona disponían de una mayor capacidad para poder fijar precios; una circunstancia que también se extraerá de la lectura de los indicadores de confianza de la Comisión Europea. Estos verán la luz el próximo martes y, aparte de una visión optimista sobre los precios, mostrarán una ligera moderación, aunque se mantendrán cercanos a máximos de los últimos 18 años.

 

En consecuencia, los índices de la Comisión revelarán que el positivo escenario económico con el que la zona euro cerró el año pasado se mantiene en el arranque de 2018. De ello también darán cuenta los PIBs de España, Francia, Italia y Portugal, cuyas cifras finales del 4tr17 se publicarán durante la semana.  

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