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Miércoles, 13 de diciembre de 2017
Publicado en NOTICIAS DESTACADAS Miércoles, 06 de diciembre de 2017 08:00

Descontando el efecto de los sólidos inventarios, la productividad en EEUU sigue sin remontar

Intermoney | La jornada festiva en España coincidirá con una agenda bastante liviana en ambos lados del Atlántico. Destacará la publicación de los índices de productividad en Estados Unidos y la Conferencia de Yves Mersch.

 

Empezando por Europa donde una de las citas más reseñables será la conferencia de Yves Mersch (consejero del BCE) bajo el sugerente título: “Desafíos para la política monetaria en 2018”.

 

Una cita que esperamos sea utilizada para incidir en la importancia de la estrategia de comunicación en la nueva fase que afrontan los grandes bancos centrales, al tiempo que dibujará un futuro caracterizado por los movimientos muy medidos en los próximos meses.

 

En otras palabras, no habrá grandes novedades desde la perspectiva de nuestro banco central, al tiempo que el borrón en forma de retroceso para las órdenes industriales de Alemania en octubre no pondrá en duda su inercia positiva; además, la estabilidad de la tasa de desempleo de Italia durante el 3tr17 en 11,2% pasará desapercibida, lo cual no ocurrirá con las cifras de la órbita laboral en Estados Unidos.

 

La encuesta ADP moderará su ritmo de avance en noviembre hasta 190.000, una vez superadas las turbulencias causadas en las cifras por la adversa meteorología, si bien el factor a tener en cuenta serán los promedios de los últimos meses y éstos serán sólidos en línea con una economía con cerca de 6 mill. de puestos de trabajo vacantes.

 

No obstante, como solemos incidir en IM, la referencia a tener en cuenta en la esfera laboral son los datos oficiales del BLS que conoceremos el próximo viernes. Así que resultará más interesante prestar atención a un dato que, en muchas ocasiones, no ocupa la atención de los mercados como debería: la productividad. El dato final del 3tr17 será revisado al alza en línea con lo observado en las cifras de actividad de este periodo en Estados Unidos, situándose en 3,2% trim. a. Luego, asistiremos a una cifra positiva que deberá ser relativizada, dado que el sólido aporte de los inventarios al crecimiento maquilló positivamente las cifras de PIB del pasado trimestre. Por lo tanto, si descontamos este efecto, la productividad del periodo habría sido bastante menor en Estados Unidos, pero la cuestión es que la estadística no hace estas distinciones y la segunda derivada de la misma será que los costes laborales unitarios registrarán un tímido incremento del +0,3% trim. a.

 

En este entorno de escasa información, desde la perspectiva europea, habrá quien intente extrapolar conclusiones de los últimos datos de compras de activos del BCE, si bien debe recordarse que la articulación de las mismas es en sí flexible y, además, la institución las modula en base a los periodos de menor liquidez del año. En otras palabras, con el fin de evitar distorsiones derivadas de su operativa, la entidad frena sus compras en dichos periodos y compensa esta circunstancia con mayores adquisiciones en los momentos circundantes. En la anterior línea, en la web del BCE ya figura el siguiente aviso. “El Eurosistema detendrá temporalmente las adquisiciones de los programas de compras de activos (PSPP, CBPP3, CSPP y ABSPP) del 21 de diciembre al 29 de diciembre de 2017 inclusive, en previsión de una liquidez del mercado significativamente menor durante este período y para reducir las posibles distorsiones. Las compras se reanudarán el 2 de enero de 2018. Además, las adquisiciones de diciembre serán en parte anticipadas para aprovechar las condiciones de mercado relativamente mejores que se esperaban durante la primera parte del mes”.

 

Sin embargo, la anterior cuestión es compatible con una operativa del BCE con mayor protagonismo de las adquisiciones de deuda soberana en países como Italia y Francia, pero también España, respecto a su “clave de capital” en la entidad que se calcula en base a la participación de los respectivos países en la población y en el PIB de la UE. Una circunstancia que juega a favor de la tranquilidad de la deuda soberana en los mencionados países, mientras en Alemania se da el caso contrario ante la escasez de títulos que se amolden a las necesidades de Frankfurt.

 

En Estados Unidos, la cercanía del próximo encuentro de la Fed, en el que esperamos convivan una nueva subida de tipos (+25 p.b) y la activación automática del endurecimiento del ajuste de su balance, y los avances para acabar de dar forma a una reforma fiscal que supondrá 1,4 billones $ más de déficit en 10 años mientras que el pago por intereses puede pasar de 274 mm. $ en 2017 a 528 mm. $ en 2022, deberían servir para que en la parte final del año dominen las ventas de treasuries. No obstante, las ventas en los tramos más largos chocarán con un escenario caracterizado por las bajas perspectivas de tipos neutrales en el largo plazo.

 

Por último, sólo queda realizar un apunte sobre el petróleo en un día en el que se espera un descenso de los inventarios semanales de crudo en Estados Unidos que más que compense el avance en los relativos a los destilados. Un hecho de gran importancia, cuando la producción estadounidense de petróleo crudo ha avanzado hasta 9,48 mill. de barriles diarios en septiembre frente a los máximos de 9,63 mill. de abril de 2015.