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Publicado en NOTICIAS DESTACADAS Viernes, 03 de agosto de 2018 08:10

EEUU: las fórmulas de 'trabajo flexible' seguirán explicando el mantenimiento de los salarios (2,7%)

Intermoney | El jueves, daba la impresión de que los inversores estadounidenses estaban preparando las vacaciones y lo hacían poniendo a resguardo algunas de sus posiciones en activos de Estados Unidos.

 

La realidad es acorde con un mes de agosto con menos rentabilidad y, por tanto, donde la sensibilidad a determinadas noticias se acentúa. De forma que, ante un escenario cuyo trasfondo está dominado por los riesgos, la anterior tesis no resulta descabellada.

 

El riesgo más manido son los enfrentamientos comerciales encabezados por Estados Unidos y que afectan especialmente a China, si bien este no es el único punto débil del escenario. Por ejemplo, antes de ser palpables los efectos de las fricciones comerciales en el gigante asiático, ya se han empezado a observar señales de enfriamiento de la economía china. 

 

La cautela alimentada por el mundo emergente no será enjuagada por las referencias en Europa durante la mañana. Los PMIs finales de julio en el agregado de la UEM ratificarán el escenario acorde con la prolongación del crecimiento moderado, sin generar ninguna noticia ilusionante. En la misma línea deberá entenderse la recuperación de las ventas minoristas en la Eurozona durante el mes de junio, pues vendrá a dejar atrás su comportamiento peor de lo esperado en los dos meses anteriores al amparo de la recuperación de las cifras germanas.

 

No obstante, en clave europea, lo más importante será comprobar si tiene continuidad el castigo a la deuda italiana. En menos de un mes se producirá la primera actualización del rating de Italia y lo cierto es que los riesgos hacia el mismo son reales, lo cual hace que la situación transalpina pueda suponer una losa para los mercados europeos en el corto plazo.

 

A diferencia del escenario europeo, donde siempre parece que algo no acaba de funcionar, en Estados Unidos volveremos a asistir a cifras positivas del mercado laboral. Los datos de julio evolucionarán en línea con los apuntes realizados por la Fed en su última reunión y redundarán en la fortaleza de la creación de empleo y el descenso de la tasa de paro, pese a la madurez del ciclo económico. Por ejemplo, el consenso de Bloomberg apunta 192.000 nuevas nóminas no agrícolas en el mes y el descenso de la tasa de paro hasta 3,9%.

 

Por otro lado, los salarios seguirán avanzando a un ritmo de 2,7% a. a pesar del escenario de pleno empleo. No obstante, la anterior situación debería cambiar en el futuro dado que, tal y como apuntaba el Libro Beige de la propia Fed, las limitaciones de la oferta laboral están obligando a las empresas a mejorar las remuneraciones para retener a sus trabajadores. La cuestión es que, de momento, muchas compañías estarían optando por mejorar las retribuciones no salariales y ofrecer otras ventajas al amparo de “fórmulas de trabajo flexible”, lo cual explicaría el porqué del mantenimiento del ritmo de crecimiento de los salarios en Estados Unidos.

 

La anterior cuestión tiene sus límites y, además, convive con el fuerte deterioro de los salarios reales que han pasado de crecer algo más de un 2,0%, en algunos momentos de 2016, a caer un -0,1% a. en el 1tr18, de acuerdo con promedios de 12 meses. En otras palabras, empiezan a existir mayores incentivos en los Estados Unidos para reclamar alzas salariales.

 

Dejando los datos de empleo a un lado, también destacarán las cifras finales de la balanza comercial de junio que corroborarán la aportación positiva de la demanda externa al crecimiento del PIB de Estados Unidos en el 2tr18 (+1,06 p.p.). Sin embargo, deberemos prestar atención a los registros en el apartado de bienes, pues las exportaciones habrían retrocedido un -1,5% m. según el avance publicado la semana pasada y las importaciones podrían haber sufrido el “efecto anticipación” ante la entrada en vigor de nuevos aranceles en julio.

 

Finalmente, los datos de Estados Unidos se verán completados con indicadores adelantados de julio. El ISM de servicios permanecerá en cotas elevadas (58,2 puntos) y, junto a los PMIs finales, confirmará la inercia positiva de la actividad estadounidense. En conjunto, los indicadores estadounidenses reafirmarán el buen momento de la mayor economía del mundo, lo cual ayudará a unas bolsas donde el efecto positivo de Apple puede persistir.