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Publicado en NOTICIAS DESTACADAS Miércoles, 02 de enero de 2019 08:00

El escenario macro y su impacto en los resultados empresariales, la clave en la marcha de las bolsas

Juan J. Fdez-Figares (Link Securities) | Tras un 2018 muy negativo para el inversor, con la mayoría de los activos, especialmente la renta variable, registrando pérdidas durante el ejercicio, los mercados se enfrentan a partir de hoy a un Nuevo Año repleto de retos e incertidumbres.

 

En un último trimestre terrible, las bolsas mundiales registraron fuertes pérdidas, lo que llevó a muchas de ellas a entrar en mercado bajista, al haber cedido sus principales índices más del 20% desde sus últimos máximos. Cabe destacar que por primera vez desde 1948 el S&P 500 cerró el año en negativo tras haber registrado ganancias en los tres primeros trimestres del ejercicio. Así, la mayor parte de las pérdidas registradas por los principales índices bursátiles mundiales se acumularon en los últimos meses del año, especialmente en un mes de diciembre muy negativo en el que los europeos cedieron de media alrededor del 6% y los estadounidenses casi el 10%.

 

Como ya hemos comentado en alguna ocasión, el escenario terriblemente negativo que parecen haber descontado los mercados en los últimos meses no se refleja, de momento, en las estimaciones de crecimiento económico ni en las expectativas de resultados que manejan los analistas para las compañías cotizadas en su conjunto. Es evidente que o bien los inversores o bien los analistas están equivocados, algo que se debe aclarar en los próximos meses. Es por ello que a partir de hoy habrá que analizar en profundidad los datos en índices macroeconómicos que se vayan publicando en las principales economías mundiales, así como estar muy pendientes de las cifras correspondientes al pasado trimestre que den a conocer las compañías cotizadas cuando comiencen a reportarlas en un par de semanas. En esta ocasión, será tan importante o más que los datos que den a conocer, lo que digan sus gestores sobre el devenir de sus negocios en los próximos trimestres. El escenario macro que se vaya perfilando y su potencial impacto directo en los resultados de las empresas será clave en la marcha de las bolsas mundiales a partir de ahora, como también lo será la actitud que adopten los bancos centrales al respecto.

 

Así, y para empezar el año, “las noticias” no pueden ser más preocupantes, con la actividad manufacturera de China habiéndose contraído en el mes de diciembre por primera vez en casi dos años, tal y como mostró el viernes el índice de gestores de compra oficial y esta madrugada el elaborado por Caixin. Todo parece indicar que el conflicto comercial entre Estados Unidos y China ha comenzado a pasar factura a la economía del gigante asiático, hecho que, a pesar de ser negativo en un principio, puede tener una segunda lectura más positiva: que el Gobierno de China se avenga a negociar con Estados Unidos un acuerdo comercial que sea aceptable por ambas partes. En este sentido, señalar que la actitud de la Administración estadounidense, especialmente del presidente Donald Trump, también parece haberse suavizado, ya que entendemos que el máximo dirigente de Estados Unidos ve en la caída de las bolsas una amenaza importante de cara a su objetivo de ser reelegido en su cargo en un par de años.

 

Trump siempre ha valorado mucho tanto la marcha de las encuestas que miden la popularidad de su presidencia como el comportamiento de los mercados, algo que él considera una prueba irrefutable de la aceptación de su gestión económica. Es por ello que somos positivos ante la posibilidad de que Estados Unidos y China acerquen posturas y alcancen un acuerdo comercial en los dos meses que se han dado de plazo.

 

Este hecho, la firma de un acuerdo comercial entre ambas potencias, sería muy bien recibido por los inversores, como también lo sería que el escenario macro se estabilice y que las compañías cotizadas mantengan sus positivas expectativas de resultados. En este sentido, señalar que en lo que resta de semana se darán a conocer en las principales economías desarrolladas una importante batería de cifras macro, empezando hoy por la publicación de los índices adelantados de actividad del mes de diciembre del sector de las manufacturas, los conocidos como PMIs que elabora la consultora IHS Markit. El viernes, por su parte, se darán a conocer los mismos índices, pero del sector de servicios, sector mucho más representativo que el manufacturero para las economías desarrolladas, donde tiene un peso relativo cercano al 80% de sus PIBs. Además, el viernes se publicarán en Estados Unidos los datos de empleo del mes de diciembre, cifras que han venido siendo un reflejo de la fortaleza por la que atraviesa esta economía. Todos estos datos servirán a los inversores para poder determinar con qué fuerza han cerrado estas economías el pasado ejercicio y cómo afrontan el comienzo de 2019.

 

Hoy, y para empezar, esperamos que las bolsas europeas abran a la baja, lastradas por la constatación de que la economía de China sigue desacelerándose. En este sentido, serán las empresas de corte más ligadas al ciclo económico las que peor se comportarán. De hecho, el precio del crudo y de las principales materias primas minerales han reaccionado de forma negativa a la publicación del mencionado PMI manufacturero chino, como también lo han hecho las bolsas asiáticas que están abiertas –la bolsa japonesa se mantendrá cerrada hasta el viernes por festividad local–. Así, esperamos que el año bursátil comience con los inversores nuevamente huyendo de las posiciones de mayor riesgo y refugiándose en activos de corte defensivo como el yen, los bonos y, en las bolsas, los valores de corte defensivo.