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Publicado en GESTORES Miércoles, 11 de septiembre de 2019 13:53

La medida más necesaria, pero no efectiva para la economía real, sería mitigar el impacto de los tipos negativos en los bancos

Juan Ramón Casanovas (Bank Degroof Petercam) | Este jueves toda la atención del mercado se centrará en la reunión del BCE, la penúltima presidida por Mario Draghi, ya que el 1 de noviembre cederá el testigo a favor de Christine Lagarde, hasta ahora máxima responsable del FMI. En esta reunión se darán a conocer por fin las condiciones en las que se realizará la nueva ronda de subastas de liquidez –TLTRO–.

 

 

El pasado mes de marzo se anunció por parte del banco central una nueva tanda de subastas de liquidez, pero desde entonces no se han detallado cuáles serán las condiciones. Esta nueva inyección de estímulo por parte del organismo podría venir acompañada de otras medidas para devolver la confianza a los inversores.

 

Entre las nuevas medidas que podría anunciar el BCE, la más probable es la reanudación del programa de compra de deuda o de expansión cuantitativa, también conocido como QE (Quantitative Easing). Supondría volver al programa de adquisición de deuda emitida por los Estados miembros de la zona euro y podría iniciarse con compras mensuales de entre 15.000 y 30.000 millones.

 

Otra medida que se baraja que Draghi pueda anunciar, es la bajada del tipo de depósito hasta el -0,50 o incluso hasta el -0,60%. Esta medida trata de incentivar que el dinero llegue a los particulares y a las empresas en forma de préstamos o crédito.

 

Pero la medida más necesaria, aunque no la más efectiva para la economía real, sería mitigar el impacto negativo de los tipos de interés en el balance de los bancos. Es de todos conocido el impacto negativo en las cuentas de los mismo de la actual política del BCE de penalizar los depósitos de los bancos con una tasa del -0,40% y que además parece que se va a ampliar. Podría anunciarse una rebaja de esta tasa hasta el -0,20% o incluso hasta el 0% solo para aquellas entidades que cumplan los criterios del BCE de incrementar los créditos a la economía real.

 

Si el recorte de tipos de interés es del -0,20 y no viene acompañado de un mecanismo mitigador de sus efectos para el sector bancario, este sufriría considerablemente y podríamos ver nuevos mínimos en las cotizaciones de los bancos.

 

Desde que el mercado ha descontado la más que posible aplicación de estas nuevas medidas de estímulo, los tipos a 10 años en todo el continente europeo han seguido registrando fuertes avances en precio y bajadas en rentabilidad. Los bonos del estado a 10 años en Alemania han tocado niveles de -0,70% y hoy se encuentran en el -0,58%. En España llegaron hasta niveles del 0,03 y hoy están en el 0,22% y en Italia llegaron hasta el 0,80% y actualmente marcan 0,95%. Todo ello ha supuesto un extraordinario comportamiento de los activos y fondos de renta fija.

 

Como en cada reunión, el mercado estará muy atento a cualquier comentario de Draghi respecto de la guerra comercial y el Brexit, aunque creemos que el foco de atención se hallará en las medidas de estímulo y en el cambio de sesgo en la política monetaria, con menor atención a los niveles de inflación y un mayor interés por el crecimiento económico.