Usamos cookies propias y de terceros para mejorar servicios y mostrarle publicidad de su preferencia mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso.

Miércoles, 11 de diciembre de 2019

Pulse en el valor para ver ratios >

Publicado en GESTORES Martes, 17 de septiembre de 2019 00:00

Draghi deja un mensaje para los bancos de la Eurozona: “aprended a vivir con tipos negativos”

Marco Troiano (Scope Ratings) | El nuevo paquete de estímulos del BCE se suma a los principales desafíos para los bancos europeos, aunque las medidas deberían apoyar la calidad de los préstamos y la valoración de los activos.

 

 

La presión sobre los bancos de la región se mantiene para que aumenten sus volúmenes, reduzcan costes y diversifiquen sus modelos de negocio, al tiempo que invierten en digitalización, ya que Europa se enfrenta a un período prolongado de tipos de interés ultra bajos.

 

Para muchos bancos es complicado implementar tal estrategia en medio de la caída de los beneficios de intermediación y el aumento constante de los requisitos de capital regulatorio. Las últimas medidas del presidente saliente del BCE, Mario Draghi, no hacen sino subrayar la magnitud del desafío. En su reunión del 12 de septiembre, el BCE anunció varias medidas encaminadas a relajar aún más la política monetaria, entre las que se incluyen una nueva reducción de 10 puntos básicos del tipo de interés de la facilidad de depósito, una “forward guidance” sin termino explícito y las nuevas compras de activos (quantitative easing).

 

Para compensar, al menos parcialmente, los efectos secundarios negativos de un período prolongado de tipos de interés oficiales negativos sobre la rentabilidad de las entidades de crédito, el BCE también introdujo un nuevo sistema de remuneración diferenciada por exceso de reservas y ofreció a las entidades de crédito mejores condiciones para las próximas TLTRO.

 

Sin embargo, el nuevo sistema de remuneración de las reservas cubrirá sólo una pequeña parte del exceso de liquidez del sistema, lo que limita cualquier beneficio a la rentabilidad de los bancos.

 

En primer lugar, el BCE seguirá aplicando un tipo de interés negativo a los saldos de la facilidad de depósito y sólo eximirá los excedentes de las cuentas corrientes. En segundo lugar, la exención se establecerá como un multiplicador uniforme de las exigencias de reservas mínimas. El multiplicador se fijó inicialmente en seis, pero podría ajustarse con el tiempo, ya que el BCE sigue ampliando su balance y, por lo tanto, aumentará las reservas mantenidas por el sistema bancario.

 

Calculamos que un multiplicador 6x eximiría a unos 800.000 millones de euros de tipos negativos, menos de la mitad del exceso de liquidez de 1,7 millones de euros que había a finales de agosto.

 

Teniendo en cuenta el mayor tipo de penalización del -0,5% aplicado a la facilidad de depósito, el coste anualizado del exceso de liquidez seguiría siendo de 4.600 millones de euros al año, frente a los 8.500 millones de euros sin tiering. Aunque no es irrelevante, el blindaje de 4.000 millones de euros es inferior a lo que esperábamos y el impacto en el ROE del sector bancario será mínimo.

 

El impacto se reduce aún más con un multiplicador uniforme que no hace ningún ajuste por la distribución desigual del exceso de reservas en todo el sistema. El multiplicador inicial sería suficiente para eximir la mayor parte del exceso de liquidez en España e Italia, pero el multiplicador bajo no cubrirá el exceso de reservas mucho mayor en países como Finlandia, Alemania, Francia y Luxemburgo.

 

El diseño único del BCE limita el alivio para el sistema en su conjunto debido a la naturaleza fragmentada de los mercados financieros de la zona euro. Si bien el multiplicador se ha establecido de manera que no interfiera con los mercados de liquidez a coro plazo de los países con los niveles más bajos de exceso de liquidez, como Italia y España, es insuficiente donde más importa: para los bancos de los países con un exceso de reservas elevado.

 

En positivo, el BCE anunció la mejora de las condiciones de los préstamos TLTRO, ampliando su duración de dos a tres años y bajando el tipo básico del 0,1% al 0%. Este diseño proporcionará un incentivo para que los bancos por debajo del multiplicador obtengan préstamos TLTRO y redepositen los fondos en el BCE con la opción gratuita de beneficiarse de una tasa de financiación más baja si cumplen con su criterio de referencia en materia de préstamos. Una vez más, este diseño beneficiará principalmente a las entidades de crédito de los países periféricos de la eurozona, en los que el exceso de liquidez es menor.

 

Draghi tenía muy claro que la protección de la rentabilidad de los bancos no es una preocupación importante. El BCE considera que los efectos secundarios negativos sobre el mecanismo de transmisión se compensan con los beneficios previstos en forma de mayores expectativas de crecimiento económico.

 

En otras palabras, los bancos no pueden esperar que los tipos de interés más altos u otras formas materiales de apoyo del banco central vengan a rescatarlos en un futuro cercano, sino que deben buscar palancas alternativas para aumentar su potencial de beneficios.