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Domingo, 05 de abril de 2020

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Publicado en GESTORES Martes, 28 de enero de 2020 00:00

Epidemia en China: la convalecencia del mercado será breve

Bartlomiej Szabat-Iriaka (Edmond de Rothschild AM) | La propagación del virus 2019-nCoV ha impactado severamente a los mercados asiáticos, provocando el temor a una desaceleración en la economía de China. Sin embargo, debemos ser cautelosos con las consecuencias económicas y financieras e intentar aclarar las cuestiones sanitarias y sociales.

 

 

El virus apareció hace un mes en el mercado de Huanan en Wuhan. Es muy parecido al virus del SARS (síndrome respiratorio agudo y grave) que se produjo en abril y mayo de 2003. En aquel momento, murieron 744 personas, de las cuales 685 en China, y se registraron 8.096 casos en todo el mundo. Sin embargo, las dos situaciones son diferentes en cuanto al tipo y a la sustancia. En 2003, la falta de transparencia hizo que se retrasaran las formas eficientes de detener la propagación del SARS. Hoy en día, la capacidad de respuesta de Beijing y las recientes declaraciones de XI Jinping muestran que el país está decidido a contener rápidamente el virus.

 

En cuanto a la virulencia del nuevo coronavirus, hay que tener en cuenta que, aunque se trata de una nueva cepa, varios factores sugieren que podría controlarse con relativa rapidez. En primer lugar, el número de casos notificados, es decir, de personas que requieren asistencia respiratoria urgente, es mucho menor que durante la epidemia de SRAS. Por el momento, los síntomas –resfriado, tos fuerte, dolores musculares y fuertes dolores de cabeza– son generalmente moderados.

 

En segundo lugar, aunque el número de nuevos casos cuantificados parece sugerir una cepa bastante virulenta, el aumento se debe principalmente a los cambios en la definición de los casos. Por ejemplo, las personas que inicialmente se consideró que no estaban infectadas cuando la epidemia comenzó, han sido recalificadas desde entonces. Este aumento también se debe a la mejora de los procedimientos de detección y declaración, resultado de la ampliación de la vigilancia clínica a otros profesionales sanitarios, como los médicos de cabecera.

 

Y aunque obviamente es demasiado pronto para decir con precisión la peligrosidad del virus, los riesgos de que se produzca una pandemia parecen bastante bajos. La similitud del virus con el SARS ha permitido a las autoridades poner en marcha procedimientos que funcionaron durante la epidemia de 2003 y las 14 secuencias genéticas relativamente bien conservadas del virus (signo de una baja tasa de mutación) acelerarán el desarrollo de un tratamiento de emergencia eficaz.

 

Como consecuencia, se teme que el período del Año Nuevo chino, que suele ser económicamente activo, se vea afectado. Pero es probable que cualquier desaceleración en el transporte y el comercio de restaurantes sea un fenómeno temporal más que una tendencia a largo plazo.