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Lunes, 27 de enero de 2020

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Intermoney | El cierre de los mercados chinos por la celebración del Año Nuevo aportará cierta calma, si bien en Occidente deberemos seguir pendientes de eventos como la finalización del proceso del Brexit o las reuniones de política monetaria de la Fed y el BoE. Todo ello, en un entorno en el que los datos de ambos lados del Atlántico ofrecerán una lectura más positiva de cara al arranque de 2020.

José Ramón Díez Guijarro (Bankia Estudios) | Esta semana el FMI advertía de las “luces y sombras” del contexto económico global, algo no muy diferente al diagnóstico de Christine Lagarde en la rueda de prensa mensual del BCE.

Pablo Pardo (Washington) | Una de las consecuencias del mundo de liquidez interminable en el que vivimos parece ser el hecho de que cada vez hay menos empresas que cotizan en bolsa. Evidentemente, no es algo que se deba solo a la posibilidad de financiarse sin recurrir a mercados públicos. También hay elementos regulatorios. Y dinámicas del propio mercado. Pero esa santísima trinidad está reduciendo poco a poco la renta variable. Al mismo tiempo, el hecho de que las bolsas sean cada día menos atractivas está haciendo que cambien, empezando por las OPVs, que hasta hace poco eran poco menos que la entrada en la mayoría de edad de las empresas y ahora están empezando a convertirse casi en un capricho. Un capricho para el que los directivos no siempre están preparados, como dejó claro el desastre de WeWork.