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Domingo, 25 de junio de 2017
Publicado en OPINION Lunes, 17 de abril de 2017 07:30

¿Por qué el ahorro de los españoles está en mínimos de la última década?

Francisco López | La tasa de ahorro de los hogares españoles está situada en estos momentos en el 7,7% de su renta bruta disponible, en mínimos desde 2007.

 

A primera vista no parece una buena noticia, aunque conviene tener en cuenta que ese descenso está estrechamente vinculado al buen momento de la economía española.

 

 En 2016, a diferencia de años anteriores, el aumento de la renta no se tradujo en un repunte del ahorro, y esto podría deberse a varios factores: las mejores perspectivas económicas y el aumento de la confianza incitan a gastar más y ahorrar menos por motivos de precaución; el proceso de desapalancamiento de los hogares ha sido constante en los últimos años, lo que reduce la necesidad de ahorrar más para hacer frente al pago de las deudas, y al escenario de tipos de interés bajos, que desincentiva el ahorro y aumenta la propensión a consumir de los hogares.

 

Los bajos tipos de interés es un elemento esencial para entender las decisiones de ahorro de los españoles. El BCE dejó los tipos al 0% hace casi año, obligando a muchas ahorradores a asumir más riesgos para obtener una rentabilidad por encima de la inflación.

 

Teniendo en cuenta que los depósitos se mantienen como la opción preferida de los españoles y que la rentabilidad media de los depósitos a un año está por debajo del 0,10%, se entiende que cada vez haya más gente predispuesta al gasto que al ahorro. Y, si además la inflación supera el 2%, está claro que esas rentabilidades son insuficientes para cubrir el coste de la vida.

 

Durante el pasado ejercicio, los ingresos de los hogares se mantuvieron al alza gracias a la mejora de la actividad y la creación de empleo. De hecho, la aportación de la remuneración de asalariados se mantuvo como la principal fuente de ingresos de las familias, ya que, en concreto, representó el 76% del total de la renta bruta disponible.

 

De cara a los próximos meses, los expertos esperan que la renta disponible de las familias siga creciendo, aunque a menor ritmo, y que la capacidad adquisitiva se resienta por el incremento de la inflación.  

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