Usamos cookies propias y de terceros para mejorar servicios y mostrarle publicidad de su preferencia mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso.

Domingo, 23 de septiembre de 2018
Pulse en el valor para ver ratios >
Publicado en IBEX 35 Miércoles, 14 de marzo de 2018 07:00

Los accionistas a Abertis: “Transmítanos un mínimo mensaje de que son capaces de defender al accionista”

Mari Pinardo | Indignación y desconcierto generalizados en una junta en la que los accionistas han obviado los tradicionales puntos del día para centrarse en única cuestión que, además, no formaba parte de la agenda: "¿Qué pasa con nosotros dentro del proceso de OPAs?"

 

13 accionistas han tomado la palabra en la primera junta de accionistas que Abertis ha celebrado tras su cambio de sede social a Madrid, y los 13 lo han hecho para mostrar su preocupación por la incierta situación de la compañía en la guerra de ofertas que se inició tras el anuncio de OPA de Atlantia, quejarse de la ausencia de manifestación por parte del Consejo de la compañía y mostrar su decepción por la falta de una defensa del valor de la empresa.

 

“¿En qué circunstancia quedan aquellos accionistas que no consideren acudir a la OPA? ¿Van a resistir a las presiones de los italianos y la amenaza de una OPA combinada que terminará despedazando la compañía? ¿Se mantendrá la política de dividendos cuando Abertis pase a manos de Atlantia o Hochtief, o, como se ha planteado en los últimos días a manos de ambas juntas? ¿Qué sucederá si nos vemos en la obligación de enajenar nuestros títulos?” Han sido las preguntas más repetidas por unos accionistas de Abertis que echan de menos respuestas del Consejo y temen tener que desprenderse de forma obligatoria de sus títulos con las pérdidas que ello conllevaría ("me va a fundir Hacienda", señalaba un socio).

 

“Este acto suena a epitafio” comenzaba un accionista su intervención. “En el orden del día no está incluido abordar el futuro que nos espera” señalaba otro. “Nos da la sensación de que nos han tomado el pelo” seguía un tercero.

 

Entre las críticas a la ausencia de manifestación por parte de la cotizada no han faltado las dudas acerca de la reciente sustitución del director general –José Aljaro por Francisco Reynés–. “Reynés comenzó en 2012 una política de venta de activos que pocos entendieron destinada a mejorar la rentabilidad a corto plazo… No se conocen muchos casos de un directivo de una compañía opada que dimita de su cargo en plena oferta” apuntaba uno de los accionistas. “Un general que se retira en plena batalla” apuntaba otro en la misma línea. “La posición del Consejo ante la oferta ha sido la neutralidad, pero neutralidad no quiere decir falta de compromiso con sus obligaciones” señalaba otro asistente que se ha sentido “defraudado totalmente”. 

 

“Transmítanos un mínimo mensaje de que son capaces de defender al accionista” han sido algunas de las palabras más aplaudidas por los asistentes a esta ajetreada junta en la que los aspectos más técnicos han sido simplemente anécdotas referidas a qué pasará con los fondos de reversión del balance cuando se cumplan concesiones de caducidad próxima como la de la autopista Aumar del Levante (2019) o la de Acesa (2012).

 

“No tienen obligación de vender, la obligación de venta no se hace en primera instancia”

 

Como respuesta a todas estas interpelaciones, el presidente de Abertis, Salvador Alemany, se ha ceñido al rigor y a la normativa que debe seguir una compañía que por primera vez recibe dos OPAs competitivas, básicamente: el deber de pasividad.

 

“El accionista minoritario de Abertis representa un 15% del accionariado y prácticamente un 70% está en manos de grandes fondos, la mayor parte de ellos internacionales. Esta situación determina que son estos fondos (algunos con visión de corto plazo) los que dan liquidez al título en el mercado de valores y son los que realmente establecen el valor de una compañía. La compañía no solo no puede oponerse a la oferta sino que tiene la obligación de no tomar ninguna medida que pueda perjudicar a la operación de mercado que entraña una OPA”.

 

Alemany ha reiterado que la compañía tiene que acogerse al deber de pasividad y sus administradores “podrían ser querellados si toman una medida que pudiera entorpecer el funcionamiento de la oferta, y eso es lo que hemos hecho”.

 

A las acusaciones de connivencia con las OPAs, el presidente a contestado: “no hay connivencia pero tampoco se puede esperar que tuviéramos una implicación que fuera en contra del mercado y su libre circulación de capitales”, libre circulación que como ha señalado “tiene muchas ventajas, algunas veces”.

 

Y en respuesta a qué puede hacer el accionista ha aclarado que “no tiene ninguna obligación de atender la OPA”, el tenedor “puede quedarse en la compañía siempre informándose todo lo mejor posible de sus opciones”.  

Aviso:  Acceda al contenido completo de Consenso del Mercado sumándose a nuestra Zona premium.