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Martes, 19 de marzo de 2019
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Publicado en NOTICIAS DESTACADAS Martes, 19 de febrero de 2019 09:00

Las negociaciones comerciales y el Brexit seguirán generando los principales titulares

Intermoney | La vuelta a la actividad de los inversores estadounidenses, después del día de descanso con el que iniciaban la semana, se dejará sentir en la liquidez de los mercados en ambos lados del Atlántico, aunque esto no cambiará las cuestiones que volverán a ser el centro de atención. De hecho, las negociaciones comerciales y el Brexit seguirán generando los principales titulares en una jornada en la que asistiremos a escasos datos y, además, concentrados en Europa.

 

Respecto a los datos, debemos reconocer que solo los índices ZEW en Alemania y las cifras de órdenes industriales en Italia pueden generar cierto impacto, dado que las cifras de diciembre de cuenta corriente en el agregado de la Eurozona y la propia Italia seguramente pasen desapercibidas al no introducir novedades. Por ejemplo, la referente a la UEM arrojará un superávit superior al 3% del PIB en el conjunto de 2018 y la italiana cerrará el año con un saldo positivo próximo al 2,7%, permitiendo que la capacidad de financiación de Italia (el saldo de las cuentas corriente y de capital) alcance el 2,6% del PIB en 2018. Un dato mucho más importante de lo que parece al confirmar que pervive uno de los puntos fuertes de la economía italiana, si bien los inversores estarán más atentos a las órdenes transalpinas del sector industrial ya que su trasfondo seguirá siendo acorde con un escenario de debilidad.

 

A diferencia de los indicadores expuestos, la confianza de los analistas e inversores alemanes recogida por el instituto ZEW puede causar algo más de impacto en los mercados, aunque dicho indicador seguramente dé “una de cal y otra de arena” en febrero. Por un lado, la lectura de la situación actual seguirá condicionada negativamente por las cifras de actividad peores de lo esperado Alemania, mientras que las expectativas tendrán importantes cuestiones en las que apoyarse para volver a mejorar. En primer lugar, el paso atrás de los bancos centrales (en particular de la Fed) que ha sido decisivo para el mejor tono de los mercados en el inicio del año; en segundo, aspectos como el debilitamiento del euro que supone una palanca fundamental para la actividad de las empresas alemanas.

 

En conjunto, a pesar del carácter mixto de alguna de las escasas referencias europeas, lo cierto es que el sesgo de las mismas será ligeramente positivo pero sin capacidad de arrastrar al mercado, dirigiendo la atención de los inversores hacia las distintas comparecencias de miembros del BCE durante el día de hoy. Desgraciadamente, la temática de las mismas promete pocos titulares en el caso de que se circunscriban únicamente a lo anunciado. En el caso del vicepresidente del BCE, Luis de Guindos, tratará el futuro del proyecto del euro, mientras que el presidente del Banco de Portugal abordará la “Financiación a través de los mercados financieros” y el saliente economista jefe del BCE (Peter Praet) hablará sobre cómo lograr más integración y estabilidad en Europa.

 

A priori, la temática de las intervenciones no da mucho margen a mensajes revolucionarios, debiendo dirigir nuestras miradas al pasado si queremos tomar nota de gestos relevantes desde el entorno del BCE. En cuanto a las operaciones de liquidez a largo plazo TLTRO, el pasado viernes, Benoit Coeuré en su papel de consejero del BCE reconoció que en la entidad se están planteando dicha cuestión debido al impacto que sobre la financiación de la banca tendrá el vencimiento de dichos TLTRO entre 2020 y 2021. En otras palabras, cada vez se dan más gestos que nos hacen confiar en noticias firmes respecto a esta cuestión en el encuentro de nuestro banco central en marzo. Una circunstancia que acabará por animar a la banca europea y, con ella, a las bolsas de nuestro continente en un futuro cercano, aunque todavía se antoja precipitada la puesta en valor de esta posibilidad.

 

En este contexto, el punto central de la sesión volverá a ser el comercio, sobre todo, como consecuencia de la ausencia de referencias de calado en Estados Unidos. Esta semana, las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y China se reanudarán en Washington y esto, junto al compromiso de ambas partes para recoger cualquier compromiso en un memorándum de entendimiento, parece que está siendo suficiente para los mercados. Dicho memorándum debería servir de base para un potencial y decisivo encuentro entre los presidentes de Estados Unidos y China, aunque éste parece más un concepto tendente a tranquilizar a los mercados que una realidad.

 

A pesar de la actitud confiada de los mercados hacia las palabras amables de los negociadores, estos acabarán por demandar detalles sobre qué está siendo tan productivo de las negociaciones entre ambos países. Por ejemplo, en algunos ámbitos se llega a especular con la posibilidad de que China haya ofrecido a los Estados Unidos la consecución del equilibrio en la balanza comercial de bienes en un plazo de seis años. Una propuesta muy agresiva ya que, seguramente, el superávit comercial de bienes de China con Estados Unidos supere holgadamente los 400 mm. $ en 2018 y se proyectaban cifras de 500 mm. $ para 2024. El camino elegido para lograr el equilibrio se sustentaría en el aumento de las importaciones de productos estadounidenses, pero sin alterar los flujos comerciales con el resto del mundo.

 

La anterior posibilidad se antoja más que compleja al deparar importantes daños colaterales y límites, los cuales trataremos en nuestro próximo informe para evidenciar que es poco viable en la práctica. No obstante, rumores como el expuesto demuestran la importancia de empezar a conocer cuáles son los avances logrados, aunque los mercados actualmente den por buena la mayor sintonía entre Estados Unidos y China. De hecho, la posibilidad de seguir negociando más allá del 1 de marzo parece permitir la pervivencia de la calma entre los inversores.

 

Todo ello en un momento en el que las autoridades chinas continúan buscando alternativas para apoyar la economía. En la madrugada de hoy, desde el PBoCh se anunciaba que se proporcionará más apoyo a la emisión de deuda perpetua con el fin de ayudar a las bancos en su proceso de recapitalización. A esto hay que sumarle medidas con el fin de reducir la presión fiscal para hacer frente a la presión sobre la economía, como bien apuntaba el vice primer ministro. Las autoridades han prometido reducciones más agresivas en 2019 después de reducir 192,8 mm. $ en impuestos durante el 2018, un anuncio que se podría dar tan pronto como a comienzos en marzo, coincidiendo con la reunión anual del parlamento chino.

 

Por último, en clave del Brexit, las fracturas en la política británica van a más con seis diputados laboristas británicos dejando las siglas de su partido. Una cifra menor, aunque evidencia el actual callejón sin salida que obligará a prorrogar el artículo el 50.  

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