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Martes, 10 de diciembre de 2019

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Publicado en NOTICIAS DESTACADAS Miércoles, 23 de octubre de 2019 08:00

La demanda de crédito empresarial en la Eurozona, acorde con un escenario casi de estancamiento

Intermoney | El dato preliminar de la confianza de los consumidores de la UEM del mes de octubre, las encuestas empresariales en Francia y las cifras de hipotecas y precios de la vivienda en Estados Unidos carecerán de la relevancia necesaria para dar forma a cualquier movimiento de calado en los mercados, asistiendo así a una agenda insulsa desde la perspectiva de la información macroeconómica.

 

 

Luego, los inversores estarán más atentos a los resultados empresariales y las novedades sobre el Brexit, mientras que una cuestión olvidada como la situación de la liquidez en Estados Unidos puede volver a generar cierto debate. Ayer, la Fed de Nueva York recibía demandas por valor de 52,2 mm. $ en su operativa REPO a 14 días en la que ofertaba 35 mm. $, al tiempo que en la operativa al plazo de un día recibía peticiones por valor de 64,9 mm. $ (eran satisfechas en su totalidad) frente a los 58,2 mm. $ demandados un día antes. El funcionamiento del mercado monetario dista de ser el deseado en Estados Unidos y, además, el plan de la Fed para que esto deje de ser así afronta importantes problemas.

 

La Reserva Federal ha decidido comprar 60 mm. $ al mes de letras estadounidenses con el fin de que esto sirva para incrementar las reservas bancarias y reencauzar el mercado monetario, pero este plan ha chocado con las reticencias de los grandes tenedores de estos instrumentos a vendérselos a la Fed. Por lo tanto, los problemas a este respecto no han acabado y la institución aborda un desafiante paso del año en cuanto a la liquidez se refiere. Una situación que, seguramente, acabe llevando a alterar el mecanismo elegido para subsanar las tensiones en el mercado monetario estadounidense. En nuestra opinión, la aplicación de un sistema emulando al atesorado por el BCE sigue siendo la mejor solución.

 

Sin dejar la esfera de los bancos centrales, resulta conveniente aprovechar lo tranquilo de la agenda para repasar los resultados de la Encuesta de Condiciones del Crédito Bancario del 3tr19 en la Eurozona, dado que de la misma podemos sacar interesantes conclusiones desde el punto de vista de la coyuntura económica. Dicha encuesta arrojaba un peor comportamiento de la demanda de crédito en la UEM del que sólo escapaba el destinado al consumo. De hecho, en el conjunto de la Eurozona y a pesar de las condiciones más laxas, la demanda de crédito empresarial era acorde con un escenario casi de estancamiento y la vinculada con el crédito destinado a la adquisición de vivienda revelaba unos incrementos que representaban poco más de la mitad de las cifras cosechadas en el 2tr19.

 

En las anteriores cifras, las relativas a España suponían un gran lastre ya que en nuestro país se daba un importantísimo deterioro de la demanda de crédito por parte de las empresas, pero también de los hogares durante el 3tr19. De acuerdo con el propio Banco de España: “La demanda crediticia se habría reducido en España durante el tercer trimestre en los tres segmentos analizados, hecho que no ocurría desde el segundo trimestre de 2013, mientras que en la UEM las solicitudes de fondos procedentes de hogares habrían crecido y las de empresas habrían permanecido estables”.

 

Los tibios cambios en las condiciones del crédito bancario en nuestro país no evitaban la mencionada caída de su demanda, la cual era especialmente destacada en el caso del destinado a adquisición de vivienda por parte de los hogares. Un deterioro en el que se consideraba que tenía un papel crucial el impacto de la entrada en vigor de la nueva ley hipotecaria, pero también el deterioro de la confianza de los consumidores. El ruido normativo reconocemos que ha condicionado negativamente la firma de hipotecas, si bien creemos que no debe menospreciarse el lastre de la menor confianza hacia el futuro ya que está tomando fuerza y juega en contra del apetito por la vivienda en mercados sobrecalentados (y que han tirado del agregado nacional) como el de las ciudades de Madrid y Barcelona. De momento, el impacto regulatorio ha llevado a la banca española a descontar un repunte comedido de la demanda hipotecaria en la parte final de 2019, pero éste llegaría después de un mal 3tr19 que resta valor al avance proyectado.

 

Sin dejar España y el crédito bancario, en lo que respecta a la caída de la demanda del empresarial y el destinado al consumo, existe un efecto ligado a los nuevos competidores de la banca y la apelación al mercado (en el caso de las empresas), pero también a otras cuestiones vinculadas con la actividad. De hecho, resulta preocupante que, respecto a la demanda por parte de las empresas, el Banco de España hiciese mención del efecto de “las menores inversiones en capital fijo” y el descenso de solicitudes para financiar existencias y capital circulante. En otras palabras, el descenso de la demanda de crédito empresarial era el reflejo del freno de su actividad y, sobre todo, de sus peores perspectivas.

 

Finalmente, en lo referente al crédito al consumo no podemos dejar de lado que desde el Banco de España se aludiese al “descenso de la confianza de los consumidores, y al menor gasto en bienes de consumo duradero”. De forma que estábamos ante otro punto que confirmaba las debilidades del consumo español.

 

Las cuestiones expuestas hasta el momento nos resultan más interesantes que la tediosa actualidad ligada al Brexit, compartiendo el sentir del presidente de la Comisión Europea: “De verdad es doloroso gastar tanto tiempo en este mandato lidiando con el Brexit cuando yo no he pensado en otra cosa que en cómo la Unión Europea puede hacer las cosas mejor para sus ciudadanos. Es una pérdida de tiempo y energía”.

 

Mientras se aclara el proceso del Brexit, el pesimismo hacia la economía británica sólo aumenta como era constatado por la encuesta a industriales británicos realizada por la patronal CBI. De acuerdo con la misma, su estado de ánimo es el peor desde que el referéndum del Brexit se saldó con un NO a la UE y, además, la situación de los libros de órdenes es la peor desde primavera de 2010.

 

Mal presente y mal futuro para el Reino Unido que también es fruto de la incertidumbre comercial comandada por Estados Unidos. Un frente en el que los mensajes estadounidenses intentan sembrar el optimismo, mientras que las críticas de Trump a ciertas cuestiones políticas relativas a China lo alejan. En este escenario, la posibilidad de que China exima de aranceles hasta 10 millones de toneladas de soja provenientes de Estados Unidos significa poco, dado que para el gigante asiático se trata de un producto de gran necesidad.

 

Luego, en las cuestiones claves seguimos en el mismo punto, cobrando mayor interés los resultados: ABB, Telenor, Akzo Nobel, SebA, SHBA, Norsk Hydro, Heineken, Neste Oil, SwedBank, Technip, Kone, Unibail, Jeronimo Martins, Novozymes, Orion, Boeing, Caterpillar, Ebay, Ford Motor, General Dynamics, Eli Lilly & Co y Microsoft.  

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