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Jueves, 14 de noviembre de 2019

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Publicado en INTERNACIONAL Lunes, 14 de enero de 2019 00:00

Las expectativas de beneficios para el S&P 500 se ajustan hasta +14,5%, en el Stoxx 600 +7,1%

Intermoney | Uno de los puntos importantes de la agenda semanal tomará forma con el inicio de la temporada de resultados, siendo protagonizado en Estados Unidos por las cifras del sector financiero: Citigroup (lunes), JP Morgan y Wells Fargo (martes), Bank of America, Bank NY Mellon y Goldman Sachs (miércoles) y American Express y Morgan Stanley (jueves).

 

 

De nuevo, más importantes que las cifras trimestrales serán las perspectivas ofrecidas por las compañías y éstas pueden derivar, en las próximas semanas, en episodios de sobrerreacción en determinados valores.

 

En base a datos citados por Reuters, las expectativas de beneficios para el S&P500 habrían sufrido un ajuste evidente hasta arrojar un avance del 14,5% en el 4tr18, mientras que en el caso del STOXX 600 se espera un repunte del 7,1%. Luego, se habría producido un ejercicio de ajuste a la baja de las estimaciones que, en la práctica, supone menos viento en contra para los mercados, aunque los inversores se muestren prudentes respecto a las citas con los resultados empresariales.

 

Junto a las anteriores cuestiones, tampoco habrá que perder de vista las novedades respecto al cierre parcial de la administración federal de Estados Unidos en un contexto en el que los efectos de los gestos en clave comercial perderán fuerza, como también ocurrirá con los procedentes de la Fed. La nueva guía de la institución ya ha sido descontada por el mercado y datos como las cifras de inflación del viernes en Estados Unidos, simplemente, avalan una estrategia de “esperar y ver”.

 

En diciembre, la inflación estadounidense moderaba hasta 1,9% a. como consecuencia del retroceso de los precios energéticos (-0,3% a.), mientras que a nivel subyacente permanecía estable en 2,2% a. destacando que la inflación de servicios (ex actividades vinculadas a la energía) se situaba en 2,9% a. Luego, aunque la referencia de la Fed en materia de precios es el PCE central que se sitúa en 1,9% a., los datos de inflación de diciembre sólo avalarían la paciencia defendida desde la Reserva Federal antes de dar cualquier nuevo paso y no ir más allá como, por ejemplo, estableciendo un ritmo de ajuste más paulatino del balance de la entidad.

 

Sin embargo, en los próximos días, seguirá siendo interesante palpar la postura de los miembros más “hawkish” de la Reserva Federal, después del paso atrás de algunos de ellos. De hecho, el presidente de la Fed de Boston, considerado como uno de los halcones de la institución, defendía que no debe existir ningún sesgo particular hacia el aumento o la disminución de tipos en Estados Unidos, posicionándose a favor de una estrategia de “esperar y ver”.

 

Por lo tanto, cobrarán importancia las declaraciones de Esther George y John Williams con el fin de comprobar si el cambio de rumbo comandado por Powell también resulta visible en las posiciones de ambos, pues se han caracterizado por su defensa decidida del endurecimiento de la política monetaria en Estados Unidos. A diferencia de las declaraciones de los miembros de la Fed, los mensajes poco clarificadores del Libro Beige pasarán a un segundo plano.

 

Desgraciadamente, la falta de claridad del Libro Beige puede no verse compensada por los datos en Estados Unidos ya que, de continuar el cierre parcial de la administración federal, estaría en riesgo la publicación de las referencias de ventas minoristas, permisos de construcción e iniciaciones.

 

No obstante, en el caso de publicarse, las ventas minoristas seguirán presentando un buen desempeño en diciembre, sobre todo, sin automóviles y carburantes (+0,4% m.). Sin embargo, esta definición más reducida de las ventas minoristas experimentará una mínima moderación respecto a noviembre, la cual no será preocupante al deberse a la ralentización de las ventas online tras los agresivos descuentos que acompañan a Acción de Gracias y que llevan a adelantar las compras navideñas. Por su parte, los datos del sector residencial no pondrían todavía en valor el efecto positivo del descenso de los costes de financiación para los hogares, volviendo a arrojar cifras modestas.

 

Los datos con los que seguramente sí contaremos en Estados Unidos serán las cifras de producción industrial de diciembre, las cuales moderarán su avance hasta 0,2% m. ante el enfriamiento de las utilities y la minería. Mientras tanto, la confianza del consumidor elaborada por la Universidad de Michigan seguirá respaldando el buen desempeño del gasto de los estadounidenses, dado que su moderación (96,4 puntos) debe entenderse como normal tras altos niveles previos.

 

En cuanto a la agenda europea, uno de los datos más destacados de la semana será la estimación preliminar del PIB alemán para el conjunto de 2018. Este dato arrojará un crecimiento del 1,5% y su diferencia respecto a las estimaciones de 1,6% observadas en otros ámbitos se deberá a que esta cifra no ha sido sometida a ningún tipo de ajuste, tampoco por el número de días laborables. No obstante, lo importante será que el dato de PIB, indirectamente, seguirá apoyando la posibilidad de que la economía germana registró una situación próxima al estancamiento en el 4tr18.

 

En cuanto a lo que existen menos dudas es que Alemania registrará un destacado superávit público cercano al 1,5% en 2018, el cual conoceremos junto a las cifras de PIB. Sin embargo, en los mercados primará el mensaje de la confirmación de un crecimiento en Alemania bastante peor de lo esperado meses atrás, debiendo recordar que el gobierno germano llegó a prever un avance del 2,3% en 2018 el pasado mes de abril. En esta línea, tampoco ayudará el descenso del -1,7% m. de la producción industrial de la zona euro durante el mes de noviembre, alineándose con los negativos datos mensuales ya conocidos en Alemania, Francia y España.

 

Los indicadores comentados se verán complementados por la cifra final de IPC de diciembre de la zona euro que confirmará su moderación hasta 1,6% a., fruto del deterior de los precios de la energía frente a la estabilidad de la inflación de servicios. Una patrón similar se dará en los IPCA finales del mencionado mes de diciembre en Alemania (1,7% a.), España (1,9% a.), Francia (1,9% a.) e Italia (1,2% a.).

 

Por último, no habrá que perder de vista las reuniones de política monetaria de algunos bancos centrales emergentes como los de Turquía o Sudáfrica. En ambos casos no esperamos nuevas medidas, aunque el interés residirá en los comunicados y la lectura entrelíneas, principalmente en cuanto a la entidad turca ante un entorno de remisión de las presiones inflacionistas en el país otomano.  

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