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Miércoles, 19 de diciembre de 2018
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Publicado en INTERNACIONAL Martes, 07 de agosto de 2018 00:00

China ha sacrificado la estabilidad del yuan a cambio de salvaguardar las reservas internacionales

Intermoney | La depreciación del yuan, como hemos venido insistiendo en los últimos días, no es sólo cuestión de los temores derivados del choque comercial entre EEUU y China.

 

El paso atrás en cuanto a las metas de despalancamiento y la proliferación de anuncios de medidas de apoyo a la economía coinciden con una situación atípica en el gigante asiático, como es el fuerte deterioro del saldo de la cuenta corriente. En el 2tr18, la balanza por cuenta corriente de China retornaba al superávit ya que arrojaba un saldo positivo de 5,8 mm. $. Sin embargo, esta cifra se antoja escasa al compararla con el superávit de 52,5 mm. $ del mismo periodo de 2017 o el promedio de 61,96 mm. $ entre 2007 y 2017 para el segundo trimestre del año. De hecho, en el primer semestre de 2018, la cuenta corriente china suma un déficit de -28,3 mm. $.

 

La anterior cifra, conjugada con el ligero saldo deficitario de la cuenta de capital, arroja que la necesidad de financiación de China alcanzó los 28,5 mm. $ durante el primer semestre del año y esto asigna mayor importancia a la actual senda a la baja del yuan frente al dólar. La divisa china se sitúa en cotas de 6,85, valores no vistos desde la primavera de 2017, y amenaza con seguir debilitándose en un momento en el que la economía china necesita la financiación del resto del mundo. Una situación que dista de ser la mejor para ganarse la confianza de los inversores extranjeros, la cual afrontará hoy una prueba importante con los datos de reservas internacionales del mes de julio.

 

En principio, el consenso de Bloomberg espera un descenso ligero de las reservas desde 3.112 mm. $ en junio hasta 3.107 mm. $ en el mes pasado. Dichas previsiones se sustentarían en que las autoridades del gigante asiático han sacrificado la estabilidad de la divisa a cambio de salvaguardar las reservas. Una tesis que, de ser confirmada por los datos durante la mañana del martes, supondrá un respiro. Sin embargo, el principal riesgo estriba en que esto no sea así, en cuyo caso podríamos asistir a un día complicado para el yuan que alimentaría las preocupaciones en el resto del mundo.

 

Mientras tanto, la lira turca se sitúa en mínimos históricos frente el dólar al desplomarse hasta 5,25 (media tarde del lunes). El pasado viernes, el dato de inflación de 15,85% a. en julio mejoró las expectativas de 16,3% a., si bien supuso un respiro más que pasajero. Las dudas respecto a la credibilidad de las estadísticas turcas puede ir en aumento y, además, no dejamos de esta ante una cifra francamente elevada que irá a más en el corto plazo al verse golpeada por la propia depreciación de la divisa.

 

Desgraciadamente, la inflación no es la única cuestión que está interactuando en este ámbito, pues Turquía también está sufriendo el impacto negativo de las sanciones y tensiones con EEUU vinculadas al caso del pastor estadounidense y la revisión de las relaciones comerciales. En lo referente al segundo punto, en la sesión del lunes, la revisión del acceso libre de impuestos de productos turcos al mercado de EEUU servía de excusa para redoblar las presiones sobre la lira, a pesar de poner en cuestión sólo 1,66 mm. $ de las exportaciones turcas.

 

En paralelo, la escalada de tensiones entre EEUU e Irán tampoco se pondrá a favor de la tranquilidad. Con el inicio del martes, Washington volverá a imponer sanciones a Irán que atañen a la compra de dólares, el comercio de oro y metales preciosos, dificultarán la operativa con el rial iraní y la emisión de deuda del país persa, al tiempo que también limitarán las transacciones con carbón, software relacionado con la industria y aviones y piezas de aviones de EEUU. No obstante, ante la negativa de Irán a ceder a las presiones estadounidenses, simplemente, estaríamos ante un paso más hacia una escalada de sanciones cuyo punto álgido llegará a comienzos de noviembre, cuando EEUU ha demandado a distintos países que dejen de comprar crudo iraní.

 

Por lo tanto, habrá que seguir de cerca el comportamiento del crudo que el lunes ya ponía en valor los rumores respecto al freno de la producción de Arabia Saudí y el descenso de explotaciones de petróleo activas en EEUU. Los datos filtrados desde la OPEP, de acuerdo con Reuters, eran acordes con una producción media de 10,29 mbd durante el mes de julio, es decir, cerca de 200.000 bd menos que en el mes precedente. Por otro lado, las últimas cifras de Baker Hughes apuntaban que los pozos de petróleo activos en EEUU se habían reducido en 2 en la semana del 3 de agosto hasta situarse en 859.

 

En conjunto, existente motivos para no descuidar el comportamiento del petróleo, pero tampoco de los emergentes en el cortísimo plazo. Una situación que, además, puede verse complicada por un escenario en Europa que dista del que nos gustaría. En Italia, la confección del presupuesto de 2019 empieza a generar ruido y el viceprimer Ministro del país y líder de M5S ya ha dejado claro que intentarán cumplir con las normas fiscales de Bruselas, siempre y cuando no obstaculicen su agenda de gobierno: “Haremos todo lo posible para evitar tener que aumentar el déficit y respetar todas las pequeñas reglas, pero si la elección es ayudar o arruinar a las familias, digo que el ratio de déficit del 3% del PIB no es la Biblia”.

 

El lunes, la deuda italiana a 2 años cedía -2,9 p.b hasta 0,97%, pero el poder desestabilizador de Italia sigue presente y se une a la posibilidad de asistir a indicadores peores de lo esperado en Alemania. El dato de órdenes germanas fue bastante peor de lo previsto al caer un -4,0% m. en julio y hoy esperamos que la balanza comercial alemana de junio, en términos ajustados de estacionalidad, arroje un ligero descenso de las exportaciones que no las apartará de la zona de máximos después de su buen comportamiento en mayo. No obstante, si el dato se aleja negativamente de las expectativas y la esperada normalización de la producción industrial en Alemania va más allá, podremos asistir a un complicado inicio de sesión en el Viejo Continente.  

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