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Sábado, 23 de febrero de 2019
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Publicado en NACIONAL Viernes, 01 de febrero de 2019 00:00

La economía española mantiene la inercia expansiva

Bankia Estudios | La economía española cerró 2018 con un crecimiento del PIB del 2,5% (+3% anterior), con una ligera aceleración en el 4T18 (una décima hasta el 0,7% trimestral). La pérdida de vigor respecto a 2017 se debió al menor protagonismo de algunos vientos de cola en los que venía apoyándose.

 

 

Vientos como los bajos precios del petróleo, el gasto embalsado durante la crisis, el empuje del sector turístico y, sobre todo, el comportamiento favorable de las economías de nuestro entorno. De hecho, el deterioro del contexto internacional, derivado del frenazo del comercio mundial y el menor empuje de la UEM, explica, en gran medida, la ralentización del crecimiento, que, en todo caso, no sólo sigue superando al de nuestros socios europeos, sino que se amplía el diferencial positivo.

 

Como aspectos positivos que se observan en el último trimestre del año, destacan los excelentes registros del sector constructor, la mejora de la demanda externa y el repunte de las remuneraciones salariales, que, a su vez, permite sostener el gasto en consumo de las familias. Por el lado negativo, los mayores salarios van acompañados de un deterioro de la productividad, provocando un fuerte aumento de los costes laborales (CLUs), con el consiguiente riesgo para la competitividad; también se observa un deterioro de la inversión y un debilitamiento del sector industrial, afectados por la mayor incertidumbre y el peor tono de las exportaciones. Por último, se ralentiza el crecimiento nominal del PIB, lo que frena el proceso de desapalancamiento.

 

Pare este año esperamos que se prolongue el actual ciclo expansivo, aunque con una paulatina moderación de los ritmos de avance, debido, principalmente, al menor dinamismo de los mercados de exportación; en consecuencia, el crecimiento del PIB podría situarse en el entorno del 2,2%.

 

El PIB aceleró en el último trimestre de 2018 su ritmo de crecimiento, una décima hasta el 0,7% trimestral, ya que el debilitamiento de la demanda interna, que redujo su contribución a la mitad (hasta 0,4 puntos), fue más que compensado por el mejor comportamiento de la externa (0,3 puntos vs -0,3 puntos en el 3T18). Por componentes, dentro de la demanda interna, contrasta el fuerte repunte del gasto de las AA.PP. (+1,2%, el mayor avance desde el 1T15) con el deterioro de la inversión (formación bruta de capital fijo), que retrocedió un 0,2%, la primera caída en año y medio, lastrada por sus dos segmentos, tanto construcción como, sobre todo, bienes de equipo. En el caso de la demanda externa, su mejora (es la primera aportación positiva del año) se explica por el mayor crecimiento de las exportaciones (+1,9% vs +1,1% las importaciones), tras el ajuste del 3T18 (-0,9% y -0,2%, respectivamente).

 

 

En términos interanuales el crecimiento del PIB se estabiliza en el 2,4%: la menor aportación de la demanda interna (2,7 puntos, una décima menos) contrarresta la mejoría de la externa (-0,3 puntos). En consecuencia, 2018 cerró con un crecimiento medio del 2,5%, medio punto por debajo del año anterior, pero siete décimas más que en la UEM, siendo el cuarto año consecutivo que crecemos por encima de nuestros socios.

 

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