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Jueves, 13 de diciembre de 2018
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Intermoney | El Libro Beige confirmaba la continuidad de la expansión de la economía de Estados Unidos, pues 10 de los 12 distritos de la Fed registraban avances de la actividad entre moderados y modestos.

 

Así, fuera de esta descripción quedaban Dallas cuyo fuerte crecimiento se apoyaba en el sector energético, mientras que Saint Louis registraba una situación próxima al estancamiento.

 

En este contexto, el mercado laboral seguía caracterizándose por su fortaleza, siendo el aspecto diferencial que en muchos distritos se apuntaba que la escasez de trabajadores (ingenieros, obreros construcción, conductores, trabajadores de la industria…) está limitando el crecimiento. De hecho, en seis distritos se mencionaba los cuellos de botella en el transporte por carretera ante la escasez de camioneros. Un síntoma claro de madurez del ciclo que no será compensado por cuestiones como la reforma fiscal.

 

Las estrecheces de la oferta laboral en Estados Unidos están llevando a muchas empresas a redoblar sus esfuerzos para retener a los trabajadores, aumentando las retribuciones pero también convirtiendo a un mayor número de empleados en fijos. Luego, cada vez hay una mayor base para que los salarios acaben por acelerar su ritmo de avance. Una situación que se da a la sombra del incremento de la inflación en todos los distritos, describiéndose un traspaso entre ligero y moderado de las alzas destacadas de insumos como los carburantes, la madera o los metales a los precios finales. De hecho, en algunos distritos las expectativas apuntaban hacia la intensificación de las presiones de precios.

 

Los anteriores puntos venían a confirmar el escenario que ya teníamos en mente y que defendió comportamiento del yuan. Así, el interés radicaba en la búsqueda de pistas en el Libro Beige respecto al efecto de las tensiones comerciales en la economía de Estados Unidos, apuntándose que: “Los fabricantes de todos los distritos expresaron su preocupación por los aranceles y, en muchos, informaron que los precios más altos y las disrupciones en el suministro los atribuyeron a las nuevas políticas comerciales”.

 

El último apunte será a lo que “más bombo se de” de un Libro Beige cuya relevancia y, sobre todo, impacto han ido decayendo hasta convertirse en algo casi residual. De forma que los inversores dirigirán su atención hacia otros puntos y los indicadores no serán uno de ellos, pues en la Eurozona la moderación del PIB irlandés del 1tr18 hasta 0,7% trim. y 5,7% a. (según el consenso de Bloomberg) y la balanza por cuenta corriente en Portugal serán de lo más reseñable. Mientras tanto, en Estados Unidos, el avance del índice líder en junio y la continuidad de los buenos datos de peticiones semanales de desempleo no aportarán nada nuevo.

 

Por lo tanto, no habrá que descuidar otras cuestiones como el comportamiento del yuan frente al dólar cuyos niveles superan la cota de 6,74 USDCNY. Estas cifras pueden precipitar nuevas intervenciones verbales por parte del PBoCh, sabedores que un episodio que degenere en una depreciación destacada de la divisa juega en contra de los intereses chinos al igual que las tensiones comerciales con Estados Unidos.

 

Respecto a las tensiones comerciales, los gestos mediáticos continúan presentes en un escenario en el que se ha instalado la dinámica de acción-reacción que retroalimenta las tensiones comerciales a la sombra de las contraproducentes presiones por parte de Estados Unidos. Entre estas, se enclavaban las palabras del asesor económico de Donald Trump, Larry Kudlow, quien culpaba al presidente de China de no haber alcanzado un acuerdo comercial y aprovechaba para presionar al presidente de la Comisión Europea, pues apuntaba que espera que Juncker vaya acompañado de una buena oferta comercial en su visita de la próxima semana a Washington.

 

Junto a la anterior deriva de enfrentamiento comandada por Estados Unidos, afrontamos otro problema adicional en forma de extrema sensibilidad a las cuestiones comerciales. Por ejemplo, entre 2009 y 2017, Estados Unidos había implementado algo más de 1.400 nuevas barreras no arancelarias que abarcaban desde el comercio de bienes a la circulación de las inversiones, al tiempo que China se habría visto afectada por 4.340 intervenciones que habrían restringido su comercio de bienes desde noviembre de 2008. Así, lo que ha cambiado es que se ha evolucionado desde medidas menos visibles pero igualmente efectivas para limitar el comercio, como las no arancelarias, hacia un escenario donde el presidente estadounidense explota el filón mediático y pone el acento en los aranceles que parecen una cuestión más impactante.

 

Desgraciadamente, el desafío que afrontamos no es nuevo y el riesgo de fondo ya existía, estribando la diferencia en que este problema se ha vuelto más palpable y empieza a ponerse en precio la posibilidad de asistir a una escalada de represalias comerciales. De forma que cobran importancia noticias que antes habrían pasado desapercibidas, como que la Comisión Europea podría decidir la aplicación de aranceles de entre el 21,8% hasta el 83,6% a las bicicletas eléctricas provenientes de China.

 

A la sombra de los riesgos comerciales, los chinos han activado ya su plan B y más allá de los subsidios a las empresas afectadas, están trabajando en el abaratamiento de la financiación corporativa. Días atrás apuntábamos este hecho, pero ayer las autoridades volvían a demandar que la banca rebaje los costes de financiación y mejore otras condiciones de las operaciones de crédito vinculadas a las empresas, en especial, a las más pequeñas.

 

En cuanto a los mercados, como apuntábamos anteriormente, las tensiones comerciales siguen muy presentes, como recordaba la última encuesta de Bank of America Merrill Lynch que contó con la respuesta de responsables de fondos que gestionan 663 mm. $. Dicha encuesta situaba a la “guerra comercial” como el principal riesgo al citarlo el 60% de los participantes, quedando en segundo lugar la posibilidad de asistir a un error en la estrategia de salida de la Fed o el BCE (19%).

 

A la sombra de los anteriores riesgos, se reconocía que la exposición a la renta variable era rebajada hasta alcanzar una sobreponderación neta del 19%, lo cual implicaba el menor nivel desde la llegada de Trump al poder. No obstante, el ajuste se realizaba de forma desigual, dado que se aumentaba la exposición a la Bolsa estadounidense, mientras que se ajustaba la relativa a Europa hasta mínimos no vistos desde diciembre de 2016. Asimismo, los ajustes se cebaban con los emergentes hasta infraponderar la exposición a su renta variable en 1%.

 

En plena temporada de resultados, las anteriores fuerzas de fondo que juegan a favor de la renta variable estadounidense en detrimento de la europea y emergente, pueden verse ocultadas por las cifras que conoceremos durante la jornada: Nordea, ABB, Unilever, Fortum, Sap, Publicis, Volvo, Unilever, Skf, Swedish Match, Kuehne Nagel, Essity, SSE, Kone, Dassault Aviation, Gecina, Bank Ny Mellon, Microsoft, Philip Morris, Union Pacific…

 

Por último, no perdamos de vista el comportamiento de la libra que en los últimos días sufría los riesgos existentes para la gobernabilidad del Reino Unido, además de un tono continuista de la Fed que convivía con unos datos británicos de inflación que defraudaban las expectativas de mercado. De forma que el cruce de la libra con el billete verde se sitúa en 1,3070 GBPUSD y ronda mínimos del pasado noviembre, afrontando un entorno en el que la volatilidad seguirá presente.  

Ross Denton (Baker McKenzie) | El nuevo acuerdo de asociación económica entre la UE y Japón es importante por al menos dos razones: La primera, es el Tratado de Libre Comercio más ambicioso, económicamente hablando, emprendido por la Unión Europea en su historia, creando un mercado de más de 600 millones de consumidores que abarca un tercio del PIB mundial.

Intermoney | Las cuestiones comerciales seguirán muy presentes en los próximos días, entremezclándose en el arranque de la semana con los datos de China. Una situación que se producirá a la sombra de las cifras positivas en Estados Unidos y la comparecencia semestral del presidente de la Fed ante el Congreso y el Senado. Junto a estas cuestiones, tampoco habrá que perder de vista la temporada de resultados que acabará por dejar en un segundo plano a las referencias europeas.

M&G Valores | El siguiente gráfico resume el entorno de los mercados en los primeros meses del año. Por un lado el retroceso del índice PMI desde un nivel por encima de 60 hasta el 54,9 actual refleja claramente la desaceleración de la economía.

Allianz | Conforme el Mundial de fútbol va llegando poco a poco a su fin, después de dejarnos algunos resultados muy sorprendentes, también el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, nos brindó una sorpresa la semana pasada: Estados Unidos ha preparado una nueva lista de otros productos de exportación chinos, por valor de 200.000 millones de dólares, sobre los que aplicar aranceles de importación adicionales del 10%.

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