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Lunes, 18 de diciembre de 2017
Publicado en CONSENSO Miércoles, 27 de septiembre de 2017 00:00

La tranquilidad en China es clave para el resto de países del índice MSCI de mercados emergentes

Intermoney | En los últimos días, el índice MSCI de mercados emergentes arrojaba una caída superior al 2% entre el martes y el miércoles que, sin embargo, no pone en duda su buen comportamiento en el conjunto de 2017 al sumar una revalorización algo superior al 25%. De forma que la corrección vivida no debe encender las alarmas en un escenario donde la sincronización del crecimiento mundial juega a favor de estos países y las debilidades de fondo no han cambiado.

 

Por ejemplo, en Brasil, las tasas de inflación podrían mejorar las estimaciones de su banco central acordes con un avance del 3,2% en 2017, permitiendo a la entidad ahondar en su estrategia de bajada de tipos que los ha llevado hasta el 8,25% frente al 13,75% de comienzos de año. Por otra parte, las autoridades chinas defienden el destacado freno de los ratios de apalancamiento del país y los primeros pasos hacia la estabilización de los mismos. Un mensaje que, innegablemente, forma parte de la respuesta a la rebaja del rating del gigante asiático hasta “A+” por parte de S&P, si bien tampoco se puede negar que asistiremos a otra campaña para generar una imagen de fortaleza económica del país en las próximas semanas.

 

De momento, vuelve a insistirse en la reducción de la deuda de las empresas públicas, la lucha contra las compañías “zombie” y, como señalábamos anteriormente, el freno del avance del endeudamiento tomando como base los datos del Banco Internacional de Pagos (BIS). Unos datos que arrojaban una deuda no financiera de China del 257,8% del PIB en el 1tr17 frente al 257% con el que acababa 2016; un freno apreciable en el trimestre que no evitaba su aumento en 7,4 p.p en términos interanuales.

 

A priori, las anteriores cifras chocarían con nuestro tono más favorable, sobre todo, cuando desde el BIS se avisa, razonablemente, de una posible crisis bancaria en China en los próximos años de no afrontarse el excesivo crecimiento del crédito. Sin embargo, esta crisis no estallaría de forma inmediata y las autoridades, seguramente, optarán por las acciones cortoplacistas a forma de “cortina de humo” para contrarrestar la opinión de S&P, como ya hicieron en el caso de Moody ́s desde el pasado mayo.

 

Como podemos observar, los motivos para esperar que China no “dé sustos” en el corto plazo sólo inyectan intranquilidad respecto al medio y largo, pero la experiencia reciente apunta que son razonables. En suma, aunque las acciones chinas clase A no formarán parte del índice MSCI de mercados emergentes hasta junio de 2018, la tranquilidad en el gigante asiático es clave para el resto de países en esta categoría y entre los cuales también se encuentran algunos beneficiados por la reciente recuperación del crudo.

 

Sin dejar el petróleo, hoy asistiremos a nuevos datos de inventarios en EEUU bajo la sombra de un elevado grado de incertidumbre debido a las ramificaciones de los huracanes, las cuales también se dejarán sentir en forma de unos malos datos de pre- ventas de viviendas en agosto como consecuencia de la caída de la actividad en el sur del país. Así, el indicador a tener en cuenta serán las órdenes estadounidenses de bienes duraderos, en principio, menos expuestas a estas cuestiones y que deberían experimentar un buen desempeño, después de superar las turbulencias causadas por los pedidos de aeronaves. Una dirección apuntada por la partida de pedidos del ISM manufacturero, la cual se ha caracterizado por su solidez durante el verano al promediar cifras algo superiores a cotas de 60.

 

No obstante, la gran cita en EEUU será con la reforma fiscal y no con los datos. En principio, el presidente Trump debería explicitar sus bases y permitirnos dejar atrás las especulaciones, aunque nada está garantizado. De momento, en otro de los frentes republicanos, la Oficina Presupuestaria del Congreso (CBO) estimaba que la última propuesta de reforma sanitaria podría reducir el déficit federal en 133 mm. $ en 10 años. Un ahorro que se antoja escaso, incluso, para facilitar unos estímulos fiscales bajo un formato más laxo.

 

En suma, atentos a los emergentes y a Trump, mientras que en Europa la información tendrá una importancia menor y las tensiones en las negociaciones del “Brexit” continuarán.  

 

 

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