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Domingo, 19 de mayo de 2019
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Publicado en CONSENSO Miércoles, 22 de agosto de 2018 08:00

Los dividendos aumentan un 12,9% global, hasta 497,4 mm. $: 176,5 en Europa y 117,1 mm. en EEUU

Intermoney |  Las empresas estadounidenses siguen contando con el viento a favor del sólido crecimiento de la mayor economía del mundo y de los coletazos de la reforma fiscal, los cuales también han servido para mejorar la retribución del accionista.

 

 

De acuerdo con datos recogidos por Reuters, en el 2tr18, el pago por dividendos en Estados Unidos aumentó un 4,5% hasta alcanzar máximos históricos de 117,1 mm. $.

 

La anterior circunstancia puede atesorar una doble lectura enfrentada. Por un lado, los accionistas se están beneficiando de la mejora de las cuentas de las empresas, apuntándose desde Goldman Sachs que, por ejemplo, los márgenes empresariales del S&P500 han aumentado hasta niveles nunca vistos. Una situación que puede perdurar en el tiempo, dado que las empresas americanas atesoran mayor capacidad para trasladar las alzas de precios al cliente final. Por otro, las compañías podrían atesorar dudas hacia el futuro o limitaciones para crecer en sus actividades tradicionales, prefiriendo dedicar los recursos excedentarios a retribuir al accionista. En dicho caso, no estaríamos ante buenas noticias.

 

Luego, no debe realizarse una lectura automática en clave positiva del avance del pago de dividendos, pues creemos que se entremezclan las dos cuestiones expuestas y lo hacen en un momento en el que, a nivel global, los dividendos aumentaban un 12,9% en el 2tr18 hasta 497,4 mm. $. No obstante, debemos reconocer que la anterior tasa, una vez descontado el efecto de los dividendos extraordinarios y otros factores como ajustes por los movimientos de las divisas, se reducía hasta el 9,5%, lo cual no evitaba que estuviésemos ante el crecimiento más rápido de los últimos tres años. En cuanto a Europa, el incremento de los tan traídos dividendos ascendía al 18,7% en términos brutos (176,5 mm. $) y, en Asia excluido Japón, al 29,2% (42,8 mm. $).

 

Los anteriores datos no resultan una cuestión menor, aunque no marcarán el devenir de la sesión del martes, al igual que la salida de Grecia del amparo de los programas de rescate que, aunque importante, no deja de ser un paso en una carrera de fondo en la que se dibujan importantes obstáculos. Los obstáculos también presidirán el escenario otoñal en Italia, si bien el lunes las compras eran generalizadas en la deuda transalpina y suponían un respiro con el 2 años cediendo hasta 1,157% (-13,1 p.b) y el 10 años hasta 3,014% (-10,7 p.b). Unas compras que también hacían acto de presencia en la deuda española, aunque con menor virulencia al ceder el 10 años hasta 1,39% (-5,9 p.b) mientras que los movimientos en la germana eran más comedidos.

 

Las compras de deuda soberana en la periferia europea convivían con el pequeño paso atrás en el dólar respecto a las principales divisas desarrolladas, situándose en 1,146 en el caso del euro (cierre europeo). Las inquietudes de fondo no tomaban fuerza y permitían el respiro, aunque las compras llevaban al T-Note a 10 años hasta 2,826%.

 

Finalmente, en unos días monopolizados por los emergentes, cabe hacer mención a una noticia positiva en el Reino Unido. De acuerdo con IHS Markit, los británicos atesoran la mejor percepción de sus finanzas personales desde principios de 2015, gracias a la solidez del empleo. En otras palabras, a corto plazo, el consumo británico puede seguir sumando a la actividad, aunque a medio los niveles de inflación y el propio “Brexit” siguen pasando factura a sus expectativas.  

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